Se trata de una forma de construir que promueve la preservación del medio ambiente, así como el desarrollo, con el uso eficiente de los recursos, el progreso social, el crecimiento económico estable y la erradicación de la pobreza.

 

¿Por qué son importantes?

Las construcciones sostenibles se organizan en torno a tres pilares: medio ambiente, sociedad y economía; de tal forma que, debe haber un equilibrio entre ellos siempre.

Los recursos naturales son limitados y, en consecuencia, se agotan. Es por ello, que no se debe actuar en base solamente a criterios económicos porque de ser así, se producirían problemas medioambientales que pueden llegar a ser irreversibles.

Principios de la construcción sostenible

Aline Guerreiro, experta en construcción sostenible, nos ha inspirado para hacer este post. Ella asegura que para que un producto pueda formar parte de este sistema, es necesario que cumpla con cuatro de estos diez principios:

  • Principio de reducción del consumo de recursos.

Los productos deben mejorar la reducción del consumo de energía, de recursos naturales y de recursos económicos. Por ejemplo, proponemos el uso de paneles solares o sistemas de captación de aguas pluviales.

  • Principio de reutilización.

Si queremos cuidar el medio ambiente, es imprescindible que reciclemos para reducir la cantidad de residuos. Una manera fácil para ello es utilizando azulejos a partir de botellas de cristal, por ejemplo.

  • Principio de la absorción de CO2.

Algunos materiales que proponemos que absorben el CO2 son el corcho o la madera, producidos de manera sostenible. Cada vez más, se apuesta por un transporte ecológico con modelos híbridos o totalmente eléctricos.

  • Principio de renovación.

Los materiales para nuestros productos deben ser ilimitados sin condicionar el futuro.

  • Principio de la pureza de la composición.

Para que se cumpla este principio, la solución es reducir el número de materias primas incorporadas, ya que así, resulta más sencilla su separación y reutilización.

  • Principio de baja energía incorporada.

Creemos que la forma de reducir la energía incorporada es evitando el transporte de los materiales por largas distancias, es decir, queremos escoger entre los productos locales.

  • Principio de origen local.

Aparte de lo dicho anteriormente, este principio también permite la revalorización de aspectos culturales relacionados con la construcción, como el uso de tecnologías y actividades tradicionales o formas locales de adaptación al clima.

  • Principio de inocuidad para la salud humana.

Deben evitarse cualquier tipo de contaminantes o sustancias peligrosas como gases o líquidos tóxicos.

  • Principio de la durabilidad y/o bajo mantenimiento.

Si un producto dura mucho tiempo, impide que se produzcan otros y, en consecuencia, que se consuman recursos.

  • Principio de la certificación acreditada.

La certificación acreditada es una muestra de que nuestros materiales presentan una calidad ambiental y un buen uso de los recursos.

¿Qué sistemas y materiales se utilizan en este tipo de construcciones?

Algunos sistemas y materiales que pueden sustituir a los convencionales para conseguir una construcción con menos impacto ambiental son:

  • Placas solares, el biogás, la leña, los paneles fotovoltaicos, los generadores eólicos o los sistemas de cogeneración para la energía eléctrica, entre otros. Son soluciones para limitar el uso de la energía.

 

  • Pintura en base de arcilla y pigmentos minerales. No es tóxica y es biodegradable.

 

  • Placas de yeso con papel o corcho reciclados, para evitar la exploración de yeso mineral y contribuir a la preservación de recursos naturales.

 

  • Vidrio reciclado, que se distingue por su durabilidad y sostenibilidad.

 

  • Paneles se sorgo y trigo o bambú, representan una alternativa sustentable a la madera

 

  • Aluminio, ya que es un material que puede reciclarse limitadamente sin perder sus propiedades.

 

  • Iluminación LED, que ofrece una elevada eficiencia energética, bajos consumos energéticos y porque no emite radiación ultravioleta ni infrarroja y no utiliza mercurio ni otros materiales perjudiciales para el medio ambiente.

 

  • Grifos ecológicos, producidos con una clase de latón sin plomo que le confiere su calidad ambiental.

 

  • Sistemas de aprovechamiento de aguas pluviales, que permiten ahorro económico, energético y ambiental.

 

¿Qué te han parecido estas ideas?

Queremos escucharte.